Que la paz de Dios abunde en sus vidas y en el ciclismo.
Hoy inauguro la sección de "AVITUALLAMIENTO DE FE CICLISTA" con el cual busco aportar un granito de arena a lo que como cristianos estamos llamados a hacer: anunciar el evangelio y la buena nueva de Dios.
Soy de la idea que desde todos los ámbitos de nuestra vida podemos ser proclamadores de la palabra de Dios, portadores de esperanza y de luz, y el deporte, en este caso mi amado CICLISMO, es uno de ellos. Es por eso que mi reflexión siempre estará orientada a que desde nuestra faceta de ciclistas sumemos a la causa de evangelización con lo poco o mucho que podemos hacer.
En esta ocasión, quiero compartir con ustedes el evangelio del día (Mc 8,27-33) y una pequeña reflexión propia del mismo:
"Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó:
- ¿Quién dice la gente que soy yo?".
Ellos le respondieron:
- Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas.
Y Él les preguntaba:
- Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?".
Pedro respondió:
- Tú eres el Mesías.
Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de él. Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después de tres días; y les hablaba de esto con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo. Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: "¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres".
En este texto, Jesús hace dos preguntas: ¿quien dice la gente que es él? y ¿quien es él para sus discípulos?. Ciertamente y con toda seguridad puedo decir que a Jesús poco le interesaba lo que las otras personas decían de él, ya lo sabía, y la relevancia cae entonces en la pregunta PERSONAL que le hace a sus acompañantes, a quienes dicen conocerle, a sus discípulos: ¿quien soy yo para ustedes?
En el contexto actual, los discípulos y seguidores de Jesús somos TODOS NOSOTROS que conformamos la Iglesia y nuestra respuesta es totalmente comprometedora, pues si decimos "para mí Jesús es el hijo de Dios, mi salvador" con toda la seguridad con la que respondió Pedro, entonces debemos estar muy claros el tremendo compromiso al que nos adherimos con esas palabras.
Que Jesús sea eso y mucho mas para nosotros nos obliga y motiva a demostrar cada día que vivimos en su palabra, conforme a la voluntad de Dios. Nuestro testimonio de vida es la mejor respuesta que podemos brindar a tan relevante cuestionamiento y San Juan Pablo II nos lo aclaró con anterioridad al decir: "nuestro testimonio sería enormemente deficiente si no fuésemos los primeros contempladores de su rostro".
Así pues, mis amigos ciclistas, en cada salida, entreno o viaje que hagamos sobre nuestras queridas máquinas seamos transportadores de alegría y de la buena nueva a todo aquel con quien nos encontremos, a todo aquel que nos necesite. Tenemos la gran oportunidad de responder en todo momento a la pregunta de fe que hoy nos plantea Jesús con nuestros actos, alimentando nuestra fe para compartir un testimonio rico y variado del amor que de él experimentamos. No debemos permitir que los demás no vean el rostro de Cristo en nosotros en cada chance que se nos presente. Esa debe de ser nuestra premisa.
Para concluir, quiero compartirles este pensamiento personal con ustedes:
"La Iglesia somos como un pelotón ciclista multicolor de millones de corredores y a la cabeza de la marcha siempre estará Cristo Jesús animándonos a seguir su paso"
¡Que Dios me los bendiga amigos míos!


Excelente aporte Chamba, que no pare de peladear la pasión por el deporte y Jesús sea siempre timón y brújula en la fe, desde Barcelona siguiendo tu blog,paz y bien, meme
ResponderEliminarGracias por interesarte y seguir el Blog Meme!! Un saludo y abrazo hasta la ciudad condal :). Bendiciones para ti y tu familia.
EliminarMe encanta!!!! Un rostro alegre y en paz es el mejor testimonio que Dios existe, que nos ama y nos perdona a pesar de nuestros errores porque somos sus chiquitines consentidos felicidades Chamba te sigue Rosy desde Sivar!!!��
ResponderEliminar¡Rosy! Qué alegría saber que sigues el blog :). Agradezco mucho tu tiempo para la lectura de esta publicación y estoy totalmente de acuerdo con lo que dices: a pesar de nuestros errores, el señor nos perdona porque somos sus consentidos. Con ese amor que nos brinda hay que responder con firmeza la pregunta de fe.
EliminarUn abrazo mi querida Rosy.